Vivir en una doble cultura es solo uno de los grandes retos que enfrentan los jóvenes inmigrantes así como los que aún siendo ciudadanos, son hijos de inmigrantes. Bajo presión familiar, muchos de ellos y ellas se ven obligados a hablar –y algunos a escribir- en su lengua materna, aunque el resto de la información la reciban en inglés.
Las formas de comunicación han evolucionado en muy corto tiempo. Los jóvenes prefieren escribir mensajes de texto que hablar, con lo que la brecha generacional se hace más ancha y la dificultad de socializar se muestra patente, lo que en breve repercutirá en problemas para el trabajo en equipo y por supuesto, graves consecuencias en el establecimiento de relaciones de pareja.
Los jóvenes están también expuestos a la carga de letanías que les recitamos los padres donde frases como: “Allá en mi país éstas cosas no se ven…aquí te estás comportando como un pelele, vago, patán, etc. Allá, las jovencitas SI son decentes, aquí no tienen control. Allá los hijos SI respetan a sus padres, pero acá les importan muy poco o nada”.
Lamento decirle que ALLA Y AQUÍ, la situación es bastante similar, porque cuando emigramos, trajimos en nuestra maleta las mismas cargas que heredamos de nuestros padres, abuelos, tíos, primos, amigos y hasta de los vecinos, “por “el qué dirán”.
Recuerde que a nosotros nos decían lo mismo y contestábamos cosas como: “Mis papás no están en onda”, “Los rucos no me entienden”, “Es mi patín”, y con eso pretendíamos marcar la distancia. Sin embargo nuestros jóvenes SI están expuestos a mayor información ya sea cibernética y/o electrónica que les induce a tomar decisiones no siempre acertadas.
Si usted cree que los problemas financieros lo están agobiando, eche un ojo a sus hijos, para niños y jóvenes el estrés va en aumento, hay problemas económicos en la casa, no entienden si “son de aquí o de allá”, porque allá no los quieren porque hablan “pocho” y aquí por su color de piel. Súmele la confusión que representa el cambio físico y emocional que experimentan y la enorme presión que tienen de sus compañeros para realizar ciertas actividades -entre ellas tomar alcohol e ingerir algún tipo de drogas- para sentirse “cool” y parte de la banda. La presión también es tremenda para las jovencitas que compiten para ver quién pierde la virginidad a más temprana edad.
Para muchos jóvenes la vida carece de sentido pues solo ven limitaciones. En sus casas experimentan violencia familiar y teniendo esa imagen como único patrón, inician relaciones abusivas para continuar la cadena. Otros optan por dejar este mundo al carecer de alicientes en la vida.
Mi hija de trece años me comentó hace unos días que un compañero de escuela le envió un mensaje al celular donde le decía que estaba pensando en quitarse la vida porque no soportaba a sus padres. Estos mensajes no deben dejarse en el aire. Las jovencitas tienen mayor tendencia a los intentos de suicidio, pero entre los varones los atentados son mínimos y lo completan con pocos intentos. El suicidio es la tercera causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 24 años y la sexta causa entre los de 5 a 14 anos.
Mi primo tenía 9 años cuando tomó una escopeta y se pegó un tiro en la cabeza. Muchos años más tarde supe que la familia vivía en violencia domestica, alcoholismo y nula comunicación. La gota que derramó el vaso fue la negativa de sus padres cuando quiso ir al cine.
Cuando la gente se me acerca para pedirme ayuda con sus hijos o acuden a alguno de los talleres que ofrecemos en Avante Seminars, siempre les decimos lo mismo: para que su hijo cambie, necesita trabajar en el cambio para usted mismo.
Lo que los padres no resolvemos, los hijos lo heredan.
¿Cuál es la herencia que quiere dejarles?
Mirna Pineda
Periodista e Instructora de Liderazgo y Motivación
Mirna.pineda@avanteseminars.com
480 232 8292
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February 19th, 2010 at 1:55 pm
Hola!
Gracias por tener el tiempo de dejarnos expresar lo que pensamos.
El dia de hoy me encanto su programa de radio,02/19/10
Es muy cierto! antes de recibir su informacion atravez de sus talleres,pensaba q yo no havia logrado nada hasta ahora,porque no he hecho lo q ami gusta. (en este pais)…pero un dia mientras hacia limpieza en mi casa, pase por el cuarto de mi hija de 11 años y le pregunte hija eres feliz? y mientras ella jugaba en su cama me contesto sin pensarlo y con su carita sin una sola preocupacion. si,soy feliz.luego pase por el cuarto de mi hijo de 14 años.pregunte lo mismo,y el en su cama con su carita ilucionada y cassi con una sonrisa,porque estaba arreglando uno de sus aparatos,me contesto sin pensar si.Una palabra con dos letras,pero con un significado tremendo para mi.ese dia me senti feliz,,y dije hasta ahora he logrado mucho.el ver a mis hijos felices,sin ese veneno emocional,,q nosotros los adultos y hasta muchos niños lo vivimos,el saber q ellos no tienen que jusgar o crticar en sus amigos o familiares me hace sentirme realizada como mama.Y como bien dijeron ustedes: Ese es lo que le estamos dejando a nuestros hijos,el amor a la vida y asus semejantes y quererse ellos mismos.
gracias.